viernes, 31 de octubre de 2008

HARRY POTTER Y LA PIEDRA FILOSOFAL. COMENTARIO.

Por Mario Eloy Sulca.

Perteneciente a la literatura juvenil fantástica desarrolla la historia de Harry, un niño mago que, debido a la muerte de sus padres a manos de VOLDEMORT (el innombrable, ‘Quien-Tú-Sabes’), crece hasta los primeros once años en la familia de sus tíos humanos (mugges), tras su penuria y lucha por recibir la carta de invitación entregada por Hagrid (un prominente, simpático, pero frustrado mago) para estudiar en la escuela de magos, toma conocimiento de su real condición y se entrama en su preparación, vida y problemas de su nuevo mundo. Un mundo donde representa la maravilla histórica de, siendo antaño aún bebé, haber derrotado al más malvado de los magos, El innombrable. Un mundo en el que no sería marginado, humillado, tampoco infelíz, como en el de los Muggles, sino en el que su vida fuese eje de acción. Y el magistral Snape, figura hosca, predispuesta (por Rowling) de misteriosa parquedad, literariamente artificiosa que desvía el hilo conductor de la trama a solo poder identificar al "Innombrable" en el penúltimo capítulo. Snape, el in imaginado e involuntario protector de Harry. Muy atrayente, la presentación, narración y reglas del juego Quiddicht.
Desmenucemos algunas ideas vertidas en el transcurso de la obra que a mi consideración resultan interesantes:
“QUIEN HA RECIBIDO MUCHO AMOR ES INMUNE A LA MALDAD” (Dumbledore).- Ésta idea fundamenta el éxito de Harry (además de su valentía) y la derrota de Quien-Tú-Sabes. El odio se desintegra, se descompone al tacto con el amor. Sin embargo, sobre ello, precisemos algunas ideas. El amor como relación implica, por un lado, y en el plano sentimental, desprendimiento de afecto, entrega incondicional, locura, en fin, corazón ardiente; empero, y por otro lado, desde la óptica gnoscitiva, de estrategia y táctica de conquista, conservación y desarrollo de la relación, implica, tener la mente clara, pues, es aquí donde se idea, se procrea, el elixir de la inmunidad a la maldad. El amor existe, pero hay que protegerlo. El corazón ardiente es el sustento, pero la mente clara le otorga sostenibilidad, permanencia. El triunfante amor paternal que de infante percibió Harry solo pudo ser sentimental (irracional), así que, ese amor, condensado en su ser, que le hace inmune al mal, solo, pienso, puede ser ideado en el fantástico mundo de magos, no en el real, pero, no por ello pierde su carácter místico, menos en una lectura de esta naturaleza. Como idea que recorre la historia desde el inicio al final es, estructuralmente simple, pero estéticamente bello. Los humanos requerimos, en parte, saber imaginar, creer, importar a la literatura, y al arte en general, a la vida, ese dogma teológico que, invirtiendo un fundamento materialista, profesa el “creer para ver”.
“¡VIDA Y DINERO! LOS HUMANOS SIEMPRE TIENEN LA OPORTUNIDAD DE ELEGIR, SIN EMBARGO, TERMINAN OPTANDO POR LA PEOR ALTERNATIVA” (Dumbledore).- Fatalista frase, sin que por ello deje de tener relativa contundencia. Es una acusación del mago mayor a los "muggles". Sin embargo, tal fatalismo es, también, similarmente aplicable al mundo de los magos. Como los humanos, los magos también optan por la maldad o ‘la peor alternativa’. No se entiende (y justifica) la unilateral acusación.

1 comentarios:

caty dijo...

Felicidades Mario!!!, te ha quedado muy bien tu pagina de arte, y en lo personal me encanta que hayas considerado a Harry Potter, sabes que yo soy una seguidora fiel de su historia y bueno ya compartiremos opiniones sobre el tema :).